De dónde venimos. 50 años de ASSITEJ *

Por Wolfgang Schneider **

“Había una vez, es la frase usada al inicio de los cuentos de hadas,  y todos sabemos que los cuentos de hadas juegan un papel importante en la historia de ASSITEJ. Había una vez una idea de paz y humanidad,  la utopía de un mundo de amistad y solidaridad, y había un grupo de artistas haciendo teatro para niños y jóvenes como una oportunidad/posibilidad para mejorar la vida

Había una vez, después de la Segunda Guerra Mundial, en tiempos de la Guerra Fría, una situación política en la que el mundo estaba dividido en dos partes. En ningún lugar del planeta esta división fue tan evidente como en esta ciudad, un muro la dividía entre Este y Oeste. Berlín con dos sistemas distintos frente a frente, fue foco de la política internacional. Pero es bueno saber que esta mala situación política fue motivo de análisis y reflexión  entre los artistas teatrales, que buscando un mejor futuro crearon  redes de trabajo  y a través de las historias en escena, de la comunicación estética con el público joven y del intercambio artístico construyeron la “Association Internationale de Théâtre pour l’Enfance et la Jeunesse.”

Para fundar una asociación se  reunieron en Europa con los americanos, luego en Londres y en Berlín del este, finalmente en París donde ASSITEJ  nació en 1965 como una mini versión de las Naciones Unidas con países miembros, una constitución, congresos y conferencias; como una mini versión de un Partido Comunista con un Comité Ejecutivo y un Secretario General; como una mini versión de todas las demás organizaciones internacionales no gubernamentales.

Hoy celebramos 50 años de ASSITEJ. 50 años de reuniones, de intercambios y de creación de redes.

Como una acción simbólica que conduce hacia un mismo mundo teatral, con el discurso político de salvaguardar el derecho de los niños y jóvenes a participar en las artes escénicas  en los festivales se conocen los artistas y se muestran los espectáculos.  Primero en Europa y después en los otros continentes, principalmente en el hemisferio norte y cada vez más en el hemisferio sur, los festivales han sido y siguen siendo el punto de encuentro de ASSITEJ. Como durante décadas, por ejemplo,  la Bienal de Lyon ha sido un importante lugar para compartir  experiencias, discusiones, y planificación de proyectos.

Las arañas que tejieron esta red fueron la Secretaría y miembros directivos. Rose Marie Moudoues en París, Michael Ramlöse en Copenhagen, Niclas Malmcrona en Estocolmo, Ivica Simic en Zabreb y desde el año pasado Marisa Giménez Cacho en México. Los representantes fueron los presidentes Nat Eek, Ilse Rodenberg, Hildegard Bergfeld, Adolph Shapiro y Michael FitzGerald, entre otros.

Hoy, como anfitriones de esta fiesta de cumpleaños, dos presidentes representan el presente y el pasado.

La historia de ASSITEJ no es solamente una. Hay muchas historias y recuerdos individuales. Mis recuerdos  están  ligados a una variedad de anécdotas: con Razi Amitai en Aberystwyth, con Galina Kolosova en Copacabana, con Kim Peter Kovac en el valle de Petra, con Paul Harman en la Plaza Roja de Moscú, con Hope Azeda sobre el escenario en Montreal, con Yohei Hitchikata cantando el “Heideröslein” de Goethe en Nairobi y con Peter Rinderknecht una noche en el Hotel Victoria Falls. Suena como si ASSITEJ fuera una agencia de viajes. Sí lo es, pero con resultados: en proyectos y programas, en libros y revistas, con el Premio ASSITEJ a la Excelencia Artística y  con conferencias como “¿Cómo estudiar teatro para audiencias jóvenes?”

Mi carrera en  ASSITEJ comenzó en los festivales,  por supuesto.  Primero el “Schauspiele” en Munich en 1985  donde  Jürgen Flügge, quien después fue vicepresidente de ASSITEJ y presidente de ASSITEJ Alemania, me aconsejó tomar las minutas de la mesa directiva alemana. Después  en 1987 en Adelaida donde me invitaron a una plática llamada “De los libros para niños al teatro para niños”. Recuerdo muy bien  mi primer Congreso Mundial: la pasión que tenían los delegados nacionales, la misión del comité internacional, el debate controversial sobre Teatro con Niños y Teatro para Niños, la  corrección política al formular criterios de calidad,  las actitudes eurocéntricas de los artistas en pugna con la coalición australiana y anglo-americana. Eran  tiempos de cambio: 1990 en Estocolmo, 1993 en La Habana, 1996 en Rostov del Don, 1990 en Tromso, un proceso de transformaciones permanente. En 2002 fue el primer Congreso en Asia: fui electo en Seúl, reelecto en Montreal y una vez más en Adelaida.

Durante 30 de los 50 años he tenido el  placer de acompañar a ASSITEJ. ASSITEJ es mi trabajo voluntario y no me perderé ningún festival, conferencia o reunión para dar espacio a la creatividad,  acceso a la participación y  para apoyar al desarrollo artístico. A la par del entendimiento y la comunicación hay que conservar estructuras para el intercambio internacional ya que son una herramienta importante en este mundo global. Ahora más que nunca – en tiempos de migración, cuando el capitalismo permanece con fines de lucro, desde la Guerra Fría a las actuales guerras en lugares como Siria y Ucrania-  ASSITEJ es nuestro instrumento estratégico para lograr una Política Educativa y Cultural para las artes escénicas. No “había una vez” una idea,  sino todo el tiempo utilizar el teatro para niños y jóvenes como un modelo de arte para  la vida.

Feliz cumpleaños ASSITEJ!

*Texto basado en su discurso de la Ceremonia de 50 Años de ASSITEJ el 22 de abril, 2015 en el marco del festival “Augenblick Mal!” y el Encuentro Artístico ASSITEJ 2015 en el Umweltforum en Berlín.

** Prof. Dr. Wolfgang Schneider, Director del Departamento de Política Cultural en la Universidad de Hildesheim, Presidente UNESCO en Política Cultural para las Artes en Desarrollo, Presidente de ASSITEJ Alemania, Presidente Honorario de ASSITEJ