Sin precedentes. Inédito. Extraordinario. Estas son sólo algunas de las palabras que se han usado para describir las últimas semanas, pero yo usaría otra palabra… ¡Ocupado! Mientras practico estar «más seguro en casa», parece que siempre hay algo que hacer para ayudar a mi teatro a superar este difícil, difícil momento. Navegando por Facebook mientras tomo mi café matutino, no puedo identificarme con los que escriben sobre el aburrimiento en casa. Para los que dirigimos compañías de teatro, parece que el trabajo no tiene fin y que hay que tomar decisiones cruciales para la supervivencia cada día. 

Un colega mío con experiencia en gestión de desastres recientemente publicó un mensaje con sugerencias sobre cómo liderar durante estos tiempos difíciles. «Recopilar, consolidar y aclarar la información», fue su primera recomendación. «Pasar tiempo escuchando» fue la segunda. Sus consejos han demostrado ser muy útiles. Ya sea hablando con el personal, informando a mi junta, o compadeciéndome con los colegas, nunca ha sido tan necesaria e importante la comunicación. 

¿Soy sólo yo, o parece que ahora hay más plataformas para comunicarse y reunirse que nunca antes? Ya sea Zoom, Teams, Google Hangout, GoToMeeting, RingCentral, o el viejo FaceTime. Esas son sólo las opciones de trabajo, sin mencionar SnapChat, Marco Polo y House Party. 

Una de las cosas positivas de este tiempo tan exigente, es la forma en que mis comunicaciones esenciales de trabajo han inspirado las personales. Mientras estoy aislado, me siento afortunado de haberme reconectado con amigos de todo el país y del mundo. Nunca se ha sentido más sencillo y más necesario. (Especialmente una vez que he calculado correctamente las distintas zonas horarias del mundo.) De hecho, cada lunes por la tarde puedo alejarme de mi escritorio y dejar de trabajar para participar en una «Happy Hour» de Zoom con otros cuatro amigos de ASSITEJ. Hay mucho que escuchar (y reír) durante estos encuentros. También son una oportunidad maravillosa para explorar el tercer y último punto compartido por mi colega de gestión de desastres, «Asumir que nadie está experimentando esto como tú». 

Los informes y actualizaciones que estáis a punto de leer de otros centros de ASSITEJ también siguen los principios que he descrito arriba. Espero que paséis tiempo leyendo sobre estas perspectivas múltiples y que salgáis sintiéndoos conectados cuando estar separados es imperativo.